MINEROS PREPARAN “BIENVENIDA” A CALDERÓN

Buscarán audiencia con el Presidente en su visita a Hermosillo. Cumple ese día, 31 de julio, un año la huelga de Cananea

Los mineros de la Sección 65 de Cananea preparan una manifestación durante la visita del presidente Felipe Calderón Hinojosa a Hermosillo, el próximo 31 de julio, justo el día en que se cumple un año del estallamiento de la huelga en Mexicana de Cananea.

Sergio Tolano Lizárraga expuso a kioscomayor.com, un contingente se alista para salir a la capital del estado para aprovechar la visita del Presidente y buscar una audiencia con él, aunque saben de antemano que desafortunadamente serán rechazados. Por ello buscarán la forma de hacerse presentes ese día.

El secretario general del gremio minero de Cananea, explicó el podría no estar presente porque los días 30 y 31 de julio está programado un cónclave minero en la ciudad de Torreón, Coahuila, donde se reunirá la plana mayor del sindicato nacional y donde sin duda, se enlazarán vía internet con el exiliado dirigente Napoleón Gómez Urrutia.

Cuestionado sobre la huelga al llegar a un año, Tolano expuso no hay visos de solución porque la empresa no tiene voluntad y el gobierno está de su lado. Por ello, en el foro minero se definirán las acciones a seguir.

Respecto a la audiencia con Calderón, dijo se acercarán a los funcionarios del Gobierno del Estado para ver si por su conducto se logra ese encuentro.

2 comentarios

  1. Cananea… un año

    Por Eduardo Charles Pesquerira

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    Son muchos los factores que influyen para que las cosas se encuentren tal y como están Ahora en Cananea: actividades licitas e ilícitas de suma trascendencia se conjugan con efectos en las esferas del poder local, regional, e incluso nacional.

    Cananea tiene un lugar privilegiado en la historia mexicana desde que fue bujía ideológica y motivación de la vena sindicalista que alimentó al movimiento revolucionario.

    Igual entonces la confrontación obrero patronal tuvo su apogeo; demandas económicas y de fondo ideológico dieron origen a las primeras reacciones violentas y a la creación de las primeras instituciones. Esteban Baca Calderón organiza la Liga Minera de los Estados Unidos Mexicanos, antecedente único del actual Sindicato Minero Nacional y posteriormente surge la ley laboral actual.

    Hoy quizá Sergio Tolano, Jacinto Martínez, Juan Gutiérrez y compañía no sean Manuel M. Diéguez… o los Flores Magón; pero la circunstancia sí da parecidos con la de aquél entonces, así como similar es la valentía y entereza de los actuales luchadores.

    Hacia 1908 la nave de la dictadura porfiriana hacía agua y hoy, en cuanto a estabilidad social y política en el país, vemos -como dice Julieta Venegas- que “la tempestad y la calma casi son la misma cosa”.

    De un año a la fecha, Cananea ha sido víctima de diversos males sin que se vislumbre solución en el futuro mediato, al menos para algunos de ellos. Empezando por el mayo “del sicariazo”, pasando por la incomparable granizada de mediados de julio y terminando con el estallamiento de la huelga; muertos y desaparecidos aderezan el escenario, aúnque por fortuna estas desgracias nada tienen qué ver con el movimiento minero.

    Como vemos y sabemos, estos hechos generan consecuencias perceptibles hasta nuestros días: el temor por la inseguridad pública y la crisis económico-social producto de la huelga persisten.

    Hechos varios y sin embargo unode ellos acapara la atención: el del problema minero y como consecuencia, a esta vertiente indiscutiblemente se le han cargado el mayor número de culpas.

    El movimiento minero, sus causas y su contexto, ha sido rebasado por el manejo que del tema se ha dado, y sin embargo tiene, creo, sus puntos de defensa. Aun año, el lado de la ley los ha favorecido resolución tras resolución y la huelga es con todas sus letras legal. Partiendo de esa base debemos considerar la importancia de la postura de la sección 65, intentando visualizarlo desde los distintos factores que intervienen.

    Es tal el problema, que hoy nos encontramos en la disyuntiva de si los trabajadores o la empresa tienen la razón, o entre dilucidar si la situación tiene o no remedio, al menos en el corto o mediano plazo.

    En distintas escalas el problema de Cananea es protagonista: en lo local tiene la economía destrozada y confrontada a su sociedad; en lo político involucra a la máxima instancia como es el gobierno federal, el cuál con su negativa a reconocer a Napoleón Gómez como el líder legítimo que es, no permite que la contienda entre sindicato y empresa sea equitativa.

    En lo geo-político también tiene verdadera importancia; al líder sindical se le acusa de ser prófugo de la justicia. Y cabe aquí cuestionarnos: quién en sus cinco sentidos a sabiendas de que existe una persecución de Estado en su contra -a grado de escuchar al Presidente de la República ordenar a un gobernador de un estado que le invente delito pero que lo encierre a cualquier costo- se queda en el país a soportar esas condiciones? lo que si hizo Fox con Napoleón fue convertirlo ipso facto en perseguido político, carácter que ahora ostenta y que en este nuevo mundo de la globalización sindical le favorece para que actualmente el líder de los mineros mexicanos sea protegido y avaladas sus demandas, nada más y nada menos que por la United Steelworkers (USW) organización de quién los mineros de Cananea reciben su apoyo económico y moral .

    En Cananea se tensa la economía y el ánimo de la sociedad se crispa; a nivel gobierno el secretario del trabajo contribuye llevando las cosas a grado de confrontación innecesaria por injerencísta; y en niveles de economía global, la mina y su parálisis está llevando el precio del cobre al límite; así, en todos los espectros en los que el tema Cananea tiene sus efectos la cosa no da para más.

    Sirva la anterior perorata para dar entorno al argumento que permita con objetividad abogar por el movimiento minero. Ya hemos visto que son diversos y muy importantes los factores que enredador del tema minero gravitan. Cierto que a contrapunto existe de parte de los detractores de la huelga, el argumento de que estar dejando de “hacerse ricos” por el monto de las utilidades y los altos salarios que dejan de recibir es cosa de locos, pero igual irrefutable es el hecho de que así como han recibido salarios medianamente justos, así también con el transcurrir de los años se ha ido recortando la cartera de servicios que como empresa concesionaria de una parte de la riqueza nacional, esta obligada a otorgar a la sociedad de la se nutre.

    Hace apenas veinte años el nivel de vida en Cananea era ejemplar: un obrero de jornal con su salario podía mantener dignamente una familia de seis o siete hijos; tenía casa propia, carro de agencia y educación especializada para sus hijos que en su mayoría emigraban a las universidades fuera del mineral a terminar sus estudios; los servicios de salud eran excelentes; el gas, agua y energía eléctrica estaba ya descontada de los impuestos que el obrero religiosamente pagaba. Hoy no obstante que la producción de cobre es mucho mayor, la situación es otra, siendo que la gloria y orgullo de la empresa se reducen al argumento de que paga altos salarios con buenas utilidades y hasta ahí; el progreso integral del pueblo, generación tras generación se ha sacrificado junto con las prestaciones históricamente conquistadas; y se han sacrificado en aras de cumplir la tesis neoliberal que les dicta que por cada centavo que se deje de compartir con los mineros, cada centavo que aumentará el ganancial de un pequeño grupo de dueños temporales de la concesión; gananciales que huelga señalar son cuantificables en miles de millones de dólares cada año.

    Al pueblo, tanto los concesionarios como el poder público lo han dejado solo; la mina adoptó con ceguera las teorías liberales y nada que huela a regalado puede ser bueno para el obrero. A la par, el gobierno adoptó la decisión perniciosa de otorgar fiscalmente a la empresa una posición privilegiada; de tal suerte que ni la derrama económica vía salarios, ni el ingreso de recursos públicos por concepto de pago de impuestos equitativos son ya suficientes para el soporte comunitario. Al privatizar la concesión, desde 1990 se aplicaron con rigor las tesis de costo beneficio y las conquistas sindicales empezaron a ser una a una desmanteladas; el grupo México se convirtió en amo y señor del sistema de vida local, tocándole a la fecha al Sindicato Minero Nacional ser la cuña que sirve de sostén a todo el engranaje político y económico en todas y cada una de las consecuencias que Cananea y su problemática están generando en la clase obrera nacional. Por ello lejos de clavarle las malas miradas a la sección 65, debemos empezar a ver en dónde realmente está el problema, sin olvidar el importante detalle de que a los mineros y sus demandas los sostiene y ampara la razón de la ley.

    El Estado mexicano es dueño de la riqueza de nuestro subsuelo y otorga concesiones a particulares para que dichas riquezas sean explotadas –ello a excepción del petróleo- . De dicha riqueza el concesionario esta obligado a pagarle al estado mexicano parte de la misma, vía impuestos bajo un modelo de ganancias compartidas.

    Ese debió ser el caso del grupo Larrea en Cananea; el gobierno le dio una concesión para que explote las riquezas, a fin de que coadyuve al desarrollo y progreso de su sociedad; tal y como era hace treinta años sería el ideal a cumplir, pero estamos concientes que quizá hoy no todo pueda ser cubierto en reciprocidad, pero como mínimo algo parecido debe ser el nivel de ayuda aceptable que una sociedad reciba de parte de quién de ella se enriquece. En Cananea y en la vida de sus ciudadanos probos y aplicados la justicia y generosidad hace tiempo brillan por su ausencia.

    Hace cien años el porfiriato sucumbía y Cananea igual era el pilar que sostenía la ideología rebelde contra ese poder; hoy pudiéramos decir que lo que sucumbe es el presidencialismo como sistema, dando lugar a una nueva ecuación de poder, que básicamente consiste en transitar de las decisiones omnímodas del señor Presidente, a las decisiones mayormente consensuadas y respaldadas por las fuerzas políticas que actúan en el Congreso federal en forma de incipiente semi-parlamentarismo.

    Hace cien años gracias a las acciones tomadas por la lucha obrera, Díaz no pudo seguir solapando y protegiendo las felonías de las compañías extranjeras que explotaban al obrero mexicano; hoy poco a poco el grupo México se ha quedado solo en el tinglado del poder no existiendo principalmente un Presidente todopoderoso y arbitrario como Fox que le permita continuar sus atropellos.

    El grupo México gracias a su insensibilidad y voracidad económica ha provocado que sus obreros estén atrincherados y molestos; a su vez la molestia de los obreros y sus acciones provocan que la sociedad y el gobierno se molesten igual; las molestias de la sociedad acarrean problemas políticos de alto kilataje y por consecuencia lógica, política tendrá que ser la solución.

    Grupo México parece haberse quedado situado en el pasado aquél, que le permitió cometer sus principales atropellos en los derechos de los trabajadores. Hoy parece actuar sin darse cuenta que su arrogancia e inflexibilidad no cuentan ya con apoyos en el poder y ello quedó demostrado una vez que impuso fallidamente un pseudo líder a modo (Elías Morales) y quiso aprehender a Napoleón Gómez Urrutia y se valió para ello de las complicidades de mas alto nivel –basta recordar que utilizó al Presidente para intentar encarcelarlo- y falló; echó mano de las fuerzas federales para proteger física y arbitrariamente su lucha antisindical y no pudo sostener por mucho tiempo ese apoyo, también fallo; en la PGR sus acusaciones una a una se han ido desvaneciendo, y no obstante todo ello no modera ni un ápice sus posturas. “No hay peor ciego que el que no quiere ver” dice el refrán; el Presidente de la República no es ya el hombre del gran poder y en consecuencia, quizá nos toque atestiguar que el último remedio que le quede (a Larrea), sea negociar en el Congreso federal lo que ya no puede sostener con el poder que le queda a su ex-amigo el Presidente. Si la Minera México deja correr el tiempo y sigue apuntalada en su soberbia, lo que es seguro prospectar sea que ya en tratos con los legisladores federales, la cosa será distinta y la súplica no será ya que mantengan perseguido y exiliado a Gómez Urrutia, sino que le ayuden a retener la importante concesión minera.

    No son pocas voces en el Congreso Federal las que claman por someter a revisión las concesiones que grupo México ostenta, y alimentan dichos reclamos el que este grupo empresarial ha dado muestras de ser un constante generador de problemas de toda índole. Coahuila, Michoacán, Zacatecas y Guerrero son muestras de ello; sin contar que en Estados Unidos el titular del grupo –se dice- enfrenta causas en tribunales por acciones ilícitas en la adquisición de diversa empresa, aunado a que en Texas igual le reclaman pagos millonarios por concepto de reparación de daños ambientales; las minas de San Manuel Arizona y Perú igual atravesaron en el pasado reciente por cuestiones similares.

    No se puede asegurar que todo esté dicho, pero hay demasiados puntos de clarividencia que nos permiten grosso modo deducir, que la situación está trabada por la actitud asumida por el grupo México como personaje principal del melodrama; ergo lo que quede por hacer es lo que Carmen Salinas hace en su musical “Aventurera”: buscar quién desempeñe el papel principal de manera cabal. La concesión fue otorgada a Larrea y Co. para conservar la generación de riqueza y el progreso compartido y vemos que ello no se está cumpliendo; si en lugar de paz social y desarrollo lo que se está consiguiendo es encono e improductividad, se tendrá que revisar el cumplimiento de los términos pactados y por ende la revocación de la concesión. Cierto que el argumento de los $400,000.00 al año es irrefutable, pero irrefutable es que tal cantidad que por concepto de utilidades se paga a los mineros, dista un tramo de constituir el 2% de las ganancias que por ley está obligada a compartir con sus empleados.

    Cuando el gobernador del estado, Rafael Izabal, se metió en aquél berenjenal por llegar a Cananea en 1906 con 300 Rangers del gobierno estadunidense, quiso después justificar su atropello acusando a los mineros de anarquistas y holgazanes. Al momento de remitir los informes que el vicepresidente Ramón Corral con molestia le exigía, hizo énfasis en dejar claro que pobreza en Cananea no había; que “en lugar de encontrar a trabajadores mexicanos vestidos de mezclilla como en otros minerales, vi con sorpresa que todos estaban vestidos de buen casimir, usan buen sombrero de fieltro y zapatos buenos también”.

    Cierto es que como hoy, la demanda económica en 1906 no fue la principal, dado que lo que molestaba al minero de aquel tiempo era que se le discriminara recibiendo menores salarios y labores mas pesadas que los empleados extranjeros; tal contenido ideológico hace que la huelga de cananea de 1906 sea el movimiento tajante que afirmo la discrepancia entre los obreros y el porfiriato. A cien años quizá cierto sea, que en Cananea el obrero tiene y gana para vivir como aquel entonces se decía; pero igual hoy, el pago en numerario no debe ser el único compromiso que una empresa deba tener con su fuente de riqueza, por el contrario debe ampliar su interés por un progreso integral que incluya salud, educación y desarrollo de la comunidad que le sirve; no podemos resignarnos a que lo único que deja como presencia eterna sea ese espantoso y gigantesco represo en el que almacena los jales (desechos químicos que genera en su proceso de obtención de cobre). Servicios públicos de primera, proyectos comunitarios, educacionales, todo ello deberá ser canalizado a la sociedad cananense, ya vía servicios prestados por la empresa minera, ya por las autoridades municipales que deben reclamar el ingreso de impuestos equitativos.

    Antes como antes y ahora como ahora sobre los mineros pende la espada de Damocles, por ello de parte de todos los actores intervinientes la solución a forzar sea de carácter político y en las altas esferas, eso sí, omitiendo por completo el histórico derramamiento de sangre de aquél entonces.

    fuente:http://www.dossierpolitico.com/vercolumnas.php?artid=40235&relacion=dossierpolitico&mas=292

  2. Reportan pérdidas millonarias por huelga de Cananea
    Asegura Minera México que, a un año de la huelga, registró pérdidas por mil 300 millones de dólares por concepto de ventas no realizadas, que significan una caída de 40% en su producción de cobre en la industria nacional

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    Demandan habitantes de Cananea se levante la huelga en la mina 2008-07-14

    Julían Sánchez
    El Universal
    Ciudad de México Martes 29 de julio de 2008
    16:08
    Minera México informó que, a un año de la huelga, Mexicana de Cananea registró pérdidas por mil 300 millones de dólares por concepto de ventas no realizadas.

    Con ello, la industria nacional presenta una caída de 40% en su producción de cobre y, como consecuencia, dejó de aportar 257 millones de dólares en impuestos.

    Asimismo, observó pérdidas por encarecimiento o escasez de cobre y ácido sulfúrico.

    De acuerdo con información de la empresa, la huelga en Cananea, que mañana cumple un año, al igual que en Sombrerete, Zacatecas y Taxco, Guerrero, en este periodo que lleva parada la mina en Sonora, cada trabajador dejó de percibir más de 500 mil pesos en salarios y prestaciones.

    En el municipio de Cananea, la población resiente la pérdida de 220 millones de pesos en derrama económica y el cierre de empresas de proveedores, precisó.

    Por otro lado, la empresa manifestó que por sus implicaciones penales, fiscales, administrativas y políticas el conflicto minero rebasa el área de competencia de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, por lo que consideró necesario llamar la atención de otras áreas de gobierno para que actúen con base a sus responsabilidades y el problema se encauce a una solución de fondo.

    En este marco, el abogado de Grupo México, al cual pertenece la mina en cuestión, Salvador Rocha Díaz, subrayó que el gobierno sufre un serio deterioro político al tolerar que los dirigentes mineros ya conocidos por la opinión pública por sus actos de corrupción, sigan paralizando a un importante sector de la industria minera nacional buscando con ello proteger sus intereses personales y no los de sus representados.

    Salvador Rocha pidió al gobierno federal y a las autoridades judiciales aplicar la ley en contra del dirigente minero Napoleón Gómez Urrutia, quien con tres órdenes de aprehensión continúa evadiendo la justicia a base de chantajes, amenazando con entallamiento de huelgas.

    En entrevista, sostuvo que no se ha ejercido acción penal en contra del líder minero, no obstante de la existencia de órdenes de aprehensión por fraude de 55 millones de dólares que pertenecían a un fideicomiso minero y que están radicadas en el Distrito Federal.

    Comentó que Grupo México, que encabeza Germán Larrea Mota Velasco, pide que se ejerciten las órdenes de aprehensión, que en total son cuatro.

    Estás son una que radica en el Juzgado Quincuagésimo penal del Distrito Federal en contra Héctor Félix Estrella, ex tesorero del sindicato minero, y José Ángel Rocha Pérez, ex secretario del Interior, Exterior y Actas.

    Otra que se inició en el Juzgado Segundo de Primera Instancia de Sonora, y que ya está en el Distrito Federal, en contra Napoleón Gómez y Juan Linares Montufar, ex presidente del Consejo General de Vigilancia y Justicia de esa organización.

    Una más inició en San Luis Potosí, y ahora en el Distrito Federal en el Juzgado Decimoctavo de lo penal, en el cual están inculpados Gómez Urrutia, Héctor Félix Estrella, Juan Linares Montufar, y Gregorio Pérez Romo, ex chofer de Gómez Urrutia.

    Y la cuarta en el trigésimo segundo en la capital del país, también en contra Napoleón Gómez Urrutia y Héctor Félix Estrella.

    Rocha Díaz insistió en que debe aplicarse la ley y paralelamente terminar con las tres huelgas que no sólo afectan a la empresa Minera México, sino la vida económica de las regiones donde están ubicadas y al país.

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